Notar como cada calada me hace libre, pensar y pensar hasta aburrirme.
Sentirme insignificante ante la lluvia.
Beber agua los días nublados y quemarme en los días de sol.
Prefiero cambiar mi pelo según quiero y no según lo marquen los demás...y si ellos lo hacen, mirarles con respeto y no como un conjunto, un reto.

Prefiero saciarme de yogurt y saborear el chocolate negro mientras se derrite en mis dedos.
Ver escaparse el humo de las comisuras de mi boca.
Perderme soñando.
Mirar a quien me mira, imaginar las curvas del camino.
Prefiero ser grande por mi misma, no porque me lo digan los demás.
Soñar con los porques e hidratar mi piel con aceite.
Prefiero cantar tan alto que los vecinos me griten que estoy loca.

Exclamar cada saludo...que se me ponga la piel de gallina al no entender los cuándos.
Querer sin pedir explicaciones.
Amar cada pequeño momento cerrando los ojos ante la noche
Disfrutar con cada nota y con cada palabra de ánimo.
Prefiero estar lejos pero muy cerca.
Pintar mis ojos cuando no los encuentro.

Y si algún día soy diferente al resto, que sea por que lo soy y no porque lo intente.
Prefiero sentir que soy yo.
Desde hoy hasta el fin de los días