Había preparado un texto eterno, profundo y lleno de cuerdas que atan cuellos, recuerdos difíciles de olvidar, sentirse mal, blablablablablabla....Le dí a suprimir.
Me quedé frente al espejo como si de una mala película se tratará y me harté. De lamentos, paranoias y pijadas mal aderezadas....Si tuviera un gato le rascaría la barriga pero como tengo perro le pido la pata.
Construimos nuestro mundo a partir de pequeños cristales en los que cada uno pone su firma y su función. Encajamos las piezas y arrojamos por la ventana las que ya están rotas, desgastadas y ya no sirven para nada. Cambiamos de lugar las que no han cambiado de nombre pero si de función...a mí se me había olvidado.
Asumimos lentamente nuestros roles y matizamos con colores calientes. Comemos fresas los domingos y nos vamos de viaje al menos una vez al año.
Vivimos lentamente, lloramos, reímos y follamos...¡joder, somos los amos! (la rima es simple pero efectiva)
Me tragaré mis palabras a presión hasta que mis entrañas tengan un color más amable y sobre todo vacías de cristales rotos y cambiantes.
Al fin y al cabo ¡soy la jefa! Así que puedo colocar, manipular y hasta arañar los cristales de mi vida.
(Ojalá lo tuviera siempre tan claro)





